lunes, 28 de enero de 2013

Gestación, una producción que nos traslada a la realidad e invita a la reflexión

A propósito del cine costarricense y su película más taquillera. 
"Gestación, una historia de juventud, una historia real, una historia que llega al corazón" Juan Francisco García Corzo. 

                El séptimo arte cobra relevancia cuando supera al prototipo tradicional que ofrece Hollywood, mismo al que parece estar acostumbrado el continente americano en general, sin embargo aun cuando el competir representa sortear dificultades para los productores independientes ante la imposibilidad de alcanzar presupuestos iguales al cine del sur de California cada entrega que estos genios del film llevan a los cinéfilos resulta refrescante y embriagadora para quien admira estas entregas, piezas dramáticas dignas representantes del cine contemporáneo y que retrotraen la otrora experiencia que provocaba el teatro en los pueblos y que obligaba a la etiqueta y protocolo para ir a presenciar ese arte de las tablas, que se constituye como el antecedente del  cine.

                En este mismo orden de ideas imposible es ignorar la producción costarricense “Gestación” del cineasta Esteban Ramírez, motivó de la presente relación de palabras. Las distintas figuras literarias luego de ser disfrutadas por el humano provocan en esté una reacción o emoción ante esa muestra de realidad o de ficción que permite un vínculo entre lo que el autor ha plasmado y la persona hace propio, esta película convierte elocuentemente lo descrito en toda una realidad. La adolescencia y juventud que bien un poeta de la región centroamericana definiera como “…divino tesoro…” es una etapa de cambios y formación de la personalidad durante la cual jóvenes y señoritas se enfrentan a una infinidad decisiones, emociones, posibilidades y caminos a tomar, en ese juego mismo de la vida de pretender asumir un rol de adultos sin serlo pero que a su vez la niñez también ha quedado atrás, aparece “Gestación” película que nos recrea con gran maestría esta estampa y periodo de la vida, indudablemente mostrando la realidad de muchos actores y actrices anónimas que han experimentado en su propia vida lo mostrado en la cinta.  La gran pantalla es el marco perfecto para llevar a la sociedad a la reflexión de “verdades a voces” que envuelven a las madres “prematuras” y parejas adolescentes que en ese mismo autodescubrimiento y ajetreo de la vida, inclusive muy seguramente entorno al noviazgo y a todo lo que representa el primer amor, comienzan a experimentar relaciones intimas como producto de la curiosidad y mismo alboroto de hormonas –muy intenso en cierta fracción de la vida – que al darse sin la prudencia requerida puede resultar en un embarazo inesperado o una complicación médica, siendo esto aún peor en ocasiones, desde luego estas inquietudes son naturales y propias de todo ser vivo y por ello se plantean varias posibilidades para evitarle complicaciones a los y las adolescentes, como instruirle para que se conduzca de la mejor manera y evitarse dolores de cabeza innecesarios, desde luego no se puede predecir el futuro o suponer que todos actuaran de la manera esperada y es justo en esos momentos en que tal vez se vivió demasiado acelerado donde mayor apoyo y compresión hay que tenerle a quien lo necesite.

                La historia de la película gira entorno a Teo y Jesse, quienes podrían tener cualquier nombre al ser más que un drama y constituirse como un auténtico reflejo de realidades, lo cual a más de una persona seguramente permitió identificarse plenamente con la trama; con tales personajes recorremos escenas de días que nos hacen vivir la ilusión, la magia y la emoción del sentimiento que se suscita entre dos personas que están creciendo y se enamoran entre si llevando su relación a un momento de desborde natural que les obligara a cambiar su vida, será a partir de ese momento que la historia tomará un giro en el cual los preceptos morales, religiosos, sociales, incluso legales y la misma conciencia determinarán el rumbo, veremos a Teo absteniéndose de ir más allá de los besos y la caricias con una compañera de colegio que luego por supuesto le recriminará que no es más que un farsante al enterarse de una verdad que no podía pasar mucho tiempo escondida «iba a ser papá», desde luego es a Jesse a quien le tocará enfrentarse a mayores desafíos al ser incluso el mayor de todos la sociedad misma que parece querer obviar en el mejor de los casos las situaciones a las que se enfrentan muchas mujeres y que con gallardía y valor de gladiadoras saben llevar adelante; al verse ella apartada del resto de sus amigas de clase dentro de un colegio conservador y religioso cuando es imposible continuar ocultado que una nueva vida se gestaba dentro de su ser como que si un embarazo fuese una enfermedad contagiosa, se comienzan igualmente a manifestar los lazos que se tejen con esas personas que compartimos dicha etapa de la vida al tomar sus propias compañeras de salón la iniciativa de defender el derecho de esta de un trato igual sin tener porque importar su condición de preñez, [llevándose incluso en la ficción] el caso hasta una sala de justicia constitucional con el único propósito de reivindicación y por supuesto saliendo favorecida por que el Derecho le amparaba, más aún cuando el gran valor humano de respeto a la vida y la ilusión de la maternidad no importando las consecuencias que se puedan sufrir se manifiesta tan claramente; mientras todo esto se desarrolla y aun pareciendo ajeno Teo a todas estas circunstancias él tiene enfrentarse a otros retos como lo son la familia inclusive cuando la “obvia” diferencia de “clases” entre ambos jóvenes es evidente y esté entre sus temores a un futuro que se vio cambiado abruptamente y ahora se perfila como incierto debe defender su posición y su derecho a buscar la felicidad ya no de él sino de ese niño que ha engendrado en el vientre de quien quiere, ya que aunque separados el sentimiento persiste y ello permite que a pesar de sus esfuerzos por mostrar indiferencia como si se tratase de un canalla su posición se vuelve insostenible para dar paso al arrepentimiento y recurrir al pedir perdón a Jesse y enderezar el camino. Desde luego la razón y el amor siempre triunfan, luego de haber ambos sorteado infinidad de situaciones y dificultades una visión hacia el centro de la ciudad desde la puerta de un museo muestra que cuando hay apoyo y convicción todo es posible.

                En verdad la película nos invita a la reflexión, nos hace sentir enamorados, así como también nos muestra esa visión urbana de la gran área metropolitana de Costa Rica mientras la trama nos cautiva y envuelve, ante la maestría de estos jóvenes actores nos vemos inmersos en la historia que nos enseñan que si bien la juventud y la vida misma está llena de sorpresas y retos con determinación y convicción podemos anteponernos y continuar ese caminar hacia la felicidad. “Es una cinta que nos llega al corazón”. 

Póster de la película

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